Si que duermen los jodidos.
Me acuerdo a mediados de esa decada dorada que eran los noventas, unos cuantos colegas alquilamos un chino para celebrar la fiesta de fin de año.
La fiesta transcurrio por todo lo alto y no aparecio ningún chino, en el fervor de la noche, con el efecto del alcohol, la diversión y el nuevo año, por causas desconocidas ligue con una bella mujer, en nuestras tontunas buscando un lugar oscuro donde seguir con nuestros juegos decidimos meternos en una habitación y probar fortuna.
Cuando entre a oscuras me tropece con algo del suelo y cai encima de un monton de bultos, se oyo un monton de estruendo y de voces, se encendio la luz, y ahi yacia yo tumbado encima de un monton de chinos en una habitación llena de chinos durmiendo en el suelo.
La verdad que me levante, pedi perdon y sali echando leches de allí, nada nos dijeron, ni nos acuchillaron a los de la fiesta ni nada.
Que recuerdos aquellos.
