Cita:
Dr. Quatermass dijo:
Disfruta de la estupidez, propia y ajena. Nadie te va a juzgar, nadie puede hacerlo. Sólo tienes una vida y después la nada, me refiero a que a la muerte le da igual que seas culto o inculto, inteligente o subnormal. Me refiero a que en ocasiones hay que engañarse a uno mismo, uno debe engañar a su criterio lógico y vivir sin pensar, eso que tanto miedo te da. Puede ser muy productivo.
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En éste párrafo puede resumirse todo el hilo, su solución.
Como astucia e inteligencia no son lo mismo, algunos desarrollan una inteligencia enorme, pero les falta astucia para enfocarla en intentar disfrutar de la vida, es peligrosa esa combinación.
Y es que es así, cuando uno es tan inteligente que está o cree estar por encima del resto, tiende a disfrutar de una manera malsana, a regodearse en su propia mierda. Dejarse engañar de vez en cuando, es mejor terapia que la que te pueda ofrecer cualquier psicólogo.
Se puede disfrutar de lo culto, de lo vulgar, de lo profundo y lo superficial; todo tiene su punto y su momento, y es necesario. Y aunque parezca un tópico, aprender a gozar de las cosas sencillas, no todo en esta vida es leer a Dostoievski, también uno puede bajar a un bar, olvidar la sesudas reflexiones que de vez en cuando se tienen y reírte de la vida, infiltrarte entre todos y ser uno más, sin juzgar a nadie.
Cita:
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moporday dijo:
Yo lo que no entiendo son tantas pajas mentales ni la utilidad de las mismas. Está demostrado que no damos para más, que por mucho que nos machaquemos los sesos buscando respuestas sólo encontraremos ansiedad, dudas y nuevas preguntas.
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Y supongo que para llegar a esa teoría -en la que estoy totalmente de acuerdo- de que no hay que pensar demasiado las cosas, has tenido que pensar bastante y sobre todo probar
En lo que no estoy de acuerdo, es en que la filosofía es de tristes. No. Si te gusta y aprendes de ella sanamente está perfecto, el problema está en la gente que intenta buscar todas esas cosas para estar por encima de los demás, para dar lecciones a alguien o porque piensa que le va a solucionar la vida; así, lo único que se consigue es la depresión, porque desde luego no está para eso.