No seais cutres, por favor. Esto del esperanto es retrógrado y decimonónico. Una lengua para nuestros abuelos y bisabuelos. Válida para la Europa de entreguerras o para los apasionados románticos del siglo XIX, pero no para nosotros. Nosotros lo que tendríamos que hacer es mejorar nuestro inglés, que falta nos hace. Y si os animáis a aprender otra lengua, que sea chino mandarín, porque dentro de 20 años toca Tercera Guerra Mundial y sólo salvaremos el culo los que sepamos chino.
Mi abuelo fue profesor de esperanto en los años cincuenta y estoy harto de que me quieran vender esa mierda de idioma inventado por un polaco arrogante (y judío) como si fuera una lengua neutral y universal. Como si fuera una lengua culturalmente imparcial. Y de imparcial no tiene nada. Todo lo contrario: el esperanto es una parida lingüísticamente artificiosa y culturalmente pretenciosa. No sé vosotros, pero yo paso de gastar tiempo aprendiendo una lengua que:
1. Tiene un vocabulario y una gramática basados en las lenguas europeas más importantes, por lo tanto no es universal como los esperantistas nos quieren vender. Es decir, que un europeo lo tiene mucho más fácil para aprenderla que un chino o un japonés. Chauvinismo occidental y caucasoide en estado puro. Una lengua que, después de que el gigante chino conquiste el mundo dentro de un par de décadas, pasará a ser un anacronismo decadente de la vieja Europa, de los supremacistas raciales blancos y del intelectualismo judío askenazi.
2. Los signos diacríticos, esos circunflejos de estilo eslavo sobre las consontantes (ĉ, ĝ, ĵ), me cago en Dios, ¿pero qué es esa mierda? Eso es un puto infierno desde un punto de vista tipográfico. Se nota mucho que su creador era polaco. Nadie debería aprender una lengua con esas mariconadas ortográficas propias del nacionalismo paneslavista, que frente a la amenaza del expansionismo alemán, llena sus lenguas de preciosismos tipográficos para parecer naciones más serias.
3. La fonología del esperanto es poco imaginativa y muy provincial. Por lo visto, tiene unos patrones fonéticos muy parecidos a los del bielorruso, con fonemas como /x/, /ʒ/, /ts/, /eu̯/ (ĥ, ĵ, c, eŭ), que apenas se encuentran en idiomas de fuera de Europa.
4. Es una lengua sin cultura. Por mucho que algunos se empeñen en crear un refranero en esperanto, no son más que refranes fabricados a toda prisa para suplir esa carencia de sustrato cultural. Y el poco sustrato cultural que tiene es puramente europeo, como ya he dicho.
5. Tiene un vocabulario demasiado extenso, por lo tanto, no es tan fácil como pretenden venderte. En lugar de derivar nuevas palabras de las raíces ya existentes, se dedican a adoptar un gran número de nuevas raíces que los esperantistas creen que son internacionales siendo puramente europeas, con lo cual le siguen complicando la vida a los no europeos y siguen con su chauvinismo caucásico.
6. Por si fuera poco, es una lengua sexista. La mayoría de términos son masculinos por defecto y para indicar que son femeninos, hay que añadir el sufijo -ino creo recordar, lo que lo hace sumamente ridículo y aparatoso.
7. Y encima, es profundamente artificial. Por los circunflejos, por los patrones fonéticos, porque la mayoría de hablantes no tienen suficiente fluidez al hablar.
8. Y por si fuera poco, después de más de 100 años, sólo lo hablan unos 2 millones de personas en todo el mundo. Y más de la mitad se van a morir en los próximos 10 años porque son ya septuagenarios, como mi abuelo.
En resumen, mejorad vuestro inglés y dejaos de mariconadas.
EDITADO COBARDEMENTE POR Neutral Malvado fecha: 30-06-2008 a las 16:15:02.
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