Sé de chicas a las que sus madres les dicen "¿para qué te vas a llevar dinero para bebidas?, ¡que te inviten!".
En fin, he conocido muchas, muchas chicas, que iban en ese plan. Hola, dos besitos, esperaban a que tú fueras a pedir, y claro, por cortesía le preguntabas si quería algo. Se pedían lo que les daba la gana, y ya con su cubata en la mano, decían que iban a saludar a una amiga y se perdían.
A mí me lo hicieron en una ocasión

. En mi defensa diré que fue hace mucho tiempo.
A los amigos de mi época, no sólo se lo hicieron muchas veces, sino que los muy gilipollas estaban encantados de disfrutar de la compañía de la "rapiñera" durante los cinco minutos escasos que duraba el proceso.
Encantados pagaban las copas, oye, nunca lo entendí.