Un verano estuve trabajando como reponedor en un hipermercado, en la zona de lácteos, y no hubo mucho con clientas de fuera, con una compañera si

. De entrada, el hecho de que te "ataque" una chica en tu puesto de trabajo es bastante complicado. Por mucho que le gustes, una tía va a ser bastante reacia a entrarte así de buenas a primeras, como mucho te va a dar señales para que lo hagas tu.
Otra cosa es cuando van en manada y bebidas, ahí sí que se envalentonan, por eso los camareros con buen físico se hinchan a ligar. Todavía hay un grupo de tías, con las que suelo coincidir en bares, que me llaman "lechero" con voz de cachondas. Mentiría si dijera que no me pone.