No hace falta irse al extranjero para que te quieran timar, y dos ejemplos que lo ilustran:
Salíamos de Barajas hace unos años y nos aborda un taxista que primero nos pregunta donde vamos, al decirle que a Atocha a coger un tren para casa, nos dice que nos lleva a los cuatro (mi mujer, yo y mis dos hijas) por lo que nos costaría el bus, no recuerdo si eran 150 Pts. persona, total unas 600 pelillas. Aceptamos, nos subimos y al llegar a Atocha el tipo nos dice que el taximetro marca dos mil y pico pelas. Montamos un chocho que pa que, estuvimos cuarto de hora a bronca con él, nos amenazo con llamar a los municipales, con darnos de ostias... Y yo que estaba bastante mosca y soy bastante grandote, diciendole que por mis cojones que no le iba a dar una perra más de lo acordado y que si no lo cogía en ese momento, me largaba al tren y le daban por el culo. Al final se quedó con las seiscientas pelas poniéndome de hijoputa parriba todo lo que quiso.
Y el año que entró el euro estábamos mi mujer y yo en Palma de Mallorca, hicimos una excursión a Sa Calobra que nos habían dicho que era acojonante y para empezar un elemento me voló el retrovisor del coche de alquiler y no se molestó ni en pararse para ver que había pasado. Depués de un paseo por el lugar nos acercamos a un chiringo playero y pedimos un botellín e agua (nos le dió de 33 cl) y otro de Fanta de limón (de 50cl.). Cuando acababa de abrir uno de los botellines nos espeta la tipa que las dos cosas son 8 eurazos. A mi mujer casi le da un pasmo, y a mi me dió la risa floja...
Nos dió igual por que hubo que pagar... pero tela casi milquinientas pelas por un puto botellín de agua que en sitios carísimos valían un euro y una fanta que en el mismo sitio caro valían uno y medio.
Chorizos y getas hay en todas partes.
|