En el deporte hay muchos de esos. El primero que viene a la mente de todos es Maradona, por supuesto. Pero hay muchos más.
Por poner un par de ejemplos, tenemos a Julio Alberto. Ex-jugador del Barcelona, ganador de ligas, copas, recopas... Acabó bajando a los infiernos de las drogas. Afortunadamente él pudo salir.
Otros no tuvieron tanta suerte, y aquí se me viene a la cabeza el Chaba Jiménez o Jesús Rollán.
El caso de este último es el que más pena me da. Era un tipo que me caía bien. Lo tenía todo. Era ingeniero, y era el portero de la selección española de waterpolo, y era muy bueno. Miren, miren su palmarés:
Cita:
Títulos
2001: Medalla de Oro - Juegos del Mediterráneo en Túnez. Medalla de Oro - Campeonatos del Mundo de Fukuoka.
2000: 4º - Juegos Olímpicos en Sydney
1999: Medalla de Bronce XI Copa del Mundo Senior, Sydney.
1998: Medalla de Oro - VIII Campeonato del Mundo, Perth.
1997: Medalla de Bronce - Juegos del Mediterráneo, Bari.
1996: Medalla de Oro (Croacia, 7-5) - Juegos Olímpicos en Atlanta.
1994: Medalla de Plata - VII Campeonato del Mundo, Roma.
1993: Medalla de Bronce - Campeonato de Europa, Sheffield .
1992: Medalla de Plata - JJ.OO., Juegos Olímpicos en Barcelona.
1991: Medalla de Plata - Campeonato del Mundo, Perth. Medalla de Plata - Campeonato de Europa, Atenas.
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Un buen día, le ocurre lo que le puede ocurrir a cualquiera: la vida deja de sonreirle. A pesar de ser un luchador no encaja bien los golpes, y entonces comienza su descenso a los infiernos para no salir vivo de ellos. Depresiones, adicciones a las drogas... hacen que ingrese en un centro para tratar de superar sus problemas. Cuando parecía que su situación mejoraba, Jesús pone fin a su vida arrojándose por la ventana. Con 37 años, y toda una vida por delante.