Pues nada, una decepción de película.
Lo digo porque normalmente suele gustarme este tipo de cine, nuevo indie americano que algunos dicen, con la excepción de la tontuna Little Miss Sunshine.
Hay pocas cosas destacables en esta película además de la buena interpretación de Ellen Page, por momentos me parecía estar viendo una parodia de Ghost World con embarazo de por medio y niña adolescente dando lecciones al mundo.
La música, de obligatoria importancia en toda peli indie, me parece que entorpece más que ensalza y en general los personajes pasan de extravagantes a inverosímiles y planos. Los homenajes culturales -también de obligado cumplimiento- parecen pegados artificialmente a la trama, sin la menor sutileza.
En fin, que me esperaba muchísimo más.
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