A Chico Ocaña, líder de los Mártires del Compás, le ocurrió lo mismo en Los Angeles. Les pilló de gira por allí cuando ocurrió lo de las Torres Gemelas y en el aeropuerto lo pusieron en pelotas y le metieron la mano por todos los rincones.
Pero es que él aceptó la confusión policial, ya que según él mismo dice, podría pasar por el primo de Bin Laden:
