Deberían castrar a todos los críticos de cine para que no contaminen más al mundo y luego crucificarlos en las plazas de los pueblos. Además la mayoría no hace crítica objetiva, sino que dictan su sentencia ex cathedra como si fueran curas en un púlpito.
PD: Eire, si de mayor quieres ser crítico de cine y Boyero es tu ídolo, pues hazte crítico de cine y deja de joder la marrana.
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