Sin duda alguna, el personaje que más ha influido en mí ha sido Julius.
Nadie lo conocerá, pero repartía ostias como panes. Único en amedrentar plazas enteras con su sola presencia. Sin miedo a la violencia, pues para él, y para mí, es la más notable forma de reactivar a las personas.
Lo conocí con 10 años, él tenía 19 y fue mi referente violento y filosófico de la infancia. Julius fue a mi estar en la sociedad lo que El acordeón a la antropomórfica María Jesús.
También han estado presentes en mi vida ese grupo de
que todos habremos tenido en nuestras clases, compuesto por 3 o 4 muchachitas, de las cuales todas menos una están buenas todas menos una, las cuales su mera función social es relativizar el diálogo, proponiendo como nuevo método de inducción las ostias como panes y bofetones a mansalva. Yo me lie con una de las guapas que resultó ser la prima de Julius.
Conclusión: la humanidad es una mierda, pero ahí está mi opinión. He dicho
